Profisur SPA y Cuchillos Indómito realizaron exitoso taller de cuchillería artesanal en Puerto Natales
La actividad reunió a colaboradores y representantes de distintas organizaciones en una experiencia práctica enfocada en la reutilización de materiales, el aprendizaje de oficios y la sustentabilidad.
Puerto Natales fue escenario de una jornada inédita organizada por Profisur SPA, que invitó al equipo de Cuchillos Indómito a desarrollar el taller “Mi Primer Cuchillo”, una experiencia donde los participantes aprendieron el proceso de fabricación artesanal de cuchillos a partir de materiales reutilizados.
La actividad fue dirigida por José Sepúlveda, junto a Loreto Constanza y Nicolás, quienes compartieron sus conocimientos y experiencia en el oficio cuchillero, guiando a los asistentes en cada etapa del proceso de creación. Durante el taller, antiguas hojas de cuchillos de la línea Fish and Meats de Tramontina fueron recuperadas y transformadas en piezas únicas, elaboradas completamente a mano por los propios participantes.
Más allá del aprendizaje técnico, la jornada permitió reunir a personas provenientes de distintos ámbitos laborales, generando un espacio de colaboración, compañerismo y desarrollo de nuevas habilidades. Cada asistente tuvo la oportunidad de fabricar su propio cuchillo, comprendiendo el valor del trabajo artesanal y el potencial que tienen los materiales reutilizados cuando se combinan con creatividad y conocimiento.
Desde la organización destacaron la excelente participación de los integrantes de Álvarez & Álvarez, quienes se sumaron con entusiasmo a la actividad, así como también la presencia de representantes de ACHS, que participaron activamente en la experiencia y confeccionaron sus propias piezas junto al resto de los asistentes.
Para Profisur SPA y Cuchillos Indómito, esta iniciativa representa una forma concreta de promover la sustentabilidad mediante la reutilización de materiales, rescatar oficios tradicionales y generar instancias de aprendizaje con sentido. Cada cuchillo elaborado durante la jornada no solo se convirtió en una herramienta funcional, sino también en una pieza cargada de identidad, historia y valor personal.
El éxito de esta primera edición abre la posibilidad de replicar el taller en nuevas localidades, llevando esta experiencia a más personas interesadas en aprender un oficio, desarrollar habilidades manuales y descubrir el potencial de la manufactura artesanal.
Una jornada que demostró que la sustentabilidad, la innovación y el trabajo colaborativo pueden converger en experiencias memorables capaces de dejar huella mucho más allá del producto final.



